En la búsqueda de la solución a muchos problemas y toma de decisiones, las empresas necesitan generar ideas y encontrar alternativas; y la lluvia de ideas puede ser de gran ayuda para ello. ¿Y cómo se realiza? A continuación, te enseñamos cómo hacer una lluvia de ideas efectiva paso a paso.

¿Qué es una lluvia de ideas?

La lluvia de ideastormenta de ideas o Brainstorming es una técnica de trabajo grupal creada por Alex Osborne, que consiste en reunir a un grupo de personas con la finalidad de generar de manera espontánea la mayor cantidad posible de ideas creativas, y así poder elegir una o varias que permitan tomar una decisión o resolver un problema.

Para nuestro caso, el resultado es una gran cantidad de ideas de negocios originales.

Procedimiento para el desarrollo de una reunión de Lluvia de ideas

Para ejemplificar los pasos a seguir, suponemos que somos un grupo de 4 personas que queremos asociarnos para crear un negocio relacionado al fútbol, porque nos encanta el fútbol, y necesitamos generar ideas de negocio.

A continuación se presenta los pasos fundamentales para una correcta y efectiva sesión de lluvia de ideas.

#1. Determinar la necesidad de la lluvia de ideas

Se determina el motivo o la razón por la que se va a realizar la reunión de lluvia de ideas; por ejemplo, podríamos necesitar realizar una lluvia de ideas para hallar una idea de negocio, encontrar la mejor manera de vender un producto, obtener sugerencias sobre el diseño de un producto, resolver un problema en la empresa, etc.

En nuestro caso, la lluvia de ideas se realizará para la generación de ideas de negocio. Necesitamos generar la mayor cantidad de ideas adecuadas.

#2. Determinar el lugar de la reunión

La reunión debe realizarse en un ambiente cómodo y tranquilo, de tal manera que los participantes se sientan cómodos y relajados, y así se estimule su participación y aflore en ellos su imaginación y creatividad. Asimismo, el ambiente debe contar con una pizarra, papeles o una computadora en donde se escriban las ideas propuestas, o un panel en donde se peguen tarjetas con las ideas sugeridas.

En nuestro caso, el lugar de reunión será la casa del emprendedor.

#3. Convocar a los participantes

Los participantes pueden ser trabajadores de la empresa, familiares, amigos, socios, etc. Lo recomendable es que se conforme un grupo diverso, por ejemplo, conformado por trabajadores de diferentes áreas, diferentes edades, hombres y mujeres. Se recomienda conformar un grupo entre 8 a 12 personas.

Para el caso ejemplo, los participantes serán los socios del negocio (4 personas).

#4. Organizar el grupo

Debe haber un moderador de la reunión, que no tiene por qué ser el jefe, incluso en muchas ocasiones, es mejor que no lo sea –en algunos casos, incluso puede ser conveniente que sea alguien externo. El moderador debe conseguir que todos participen, sin imponer nada, pero manteniendo cierto orden.

De ser posible se debe contar con un secretario o responsable para anotar las ideas que se generen.

En nuestro caso, el moderador será uno de los socios y el secretario, otro de los socios.

#5. Presentación y formulación de la pregunta

En esta etapa el moderador explica el motivo de la reunión, plantea el problema, define la mecánica que se utilizará, establece las reglas, y finalmente procede a formular la pregunta (de la manera más directa posible) que permita resolver el problema, utilizando palabras como: “¿qué?”, “¿cómo?”, “¿por qué?”, etc.

En nuestro caso la pregunta será: ¿Qué ideas de negocio proponen?

#6. Formulación de ideas

En esta etapa los participantes proponen sus ideas sin que se permita ningún tipo de crítica o juicio sobre éstas, procurando recoger el mayor número de ideas.
La formulación de ideas puede ser estructurada o no estructurada:

Estructurada: los participantes proponen sus ideas en orden, por ejemplo, de izquierda a derecha (una idea por turno), pudiendo el participante ceder su turno en caso de no tener alguna idea al momento en que le toque participar.

No estructurada: los participantes proponen sus ideas sin ningún orden en particular.

 Asimismo, la formulación de ideas puede ser hablada o anónima:

Hablada: los participantes proponen sus ideas de manera oral, las cuales son escritas inmediatamente en una pizarra por el moderador.

Anónima: los participantes escriben sus ideas en una tarjeta (una idea por tarjeta), las cuales luego son leídas por el moderador y pegadas en un panel.

El secretario anota cada idea que se va generando, para que todos los tengan presente.

#7. Evaluación y selección de ideas

Finalmente, el mismo día al día siguiente, con la ayuda de los participantes se procede a ordenar las ideas y a evaluarlas, descartando en primer lugar aquellas que no vengan al caso o que no valga la pena considerar, y creando así una lista con ideas preseleccionadas.

Estas ideas preseleccionadas pueden ser evaluadas por el mismo grupo u otro. En cualquier caso, los participantes en la sesión deberían ser informados de cuál ha sido la decisión final.

Para efectos de la aplicación de la técnica, supongamos que las ideas preseleccionadas sobre la base del tema futbol son las siguientes:

  • Confección de uniformes deportivos
  • Alquiler de canchitas de fulbito de gras artificial
  • Una revista sobre futbol
  • Escuela de fútbol

Para continuar con el proceso de selección se pueden utilizar diversas técnicas, y las que recomiendo y utilizo son las técnicas de macrofiltrado y microfiltrado de ideas preseleccionadas, que las explico con detalle y paso a paso en otro artículo.

Reglas de oro para el éxito de una reunión de lluvia de ideas

Diferir en el juicio. Nunca se sabe de dónde vendrá una buena idea. La clave es hacer que todos sientan que pueden decir su idea y permitir que otros la aprovechen.

Fomentar las ideas salvajes. Las ideas salvajes a menudo pueden dar lugar a chispazos de creatividad. Al pensar en ideas que son extravagantes o que están por ahí, tendemos a pensar en lo que realmente queremos, sin importar las limitaciones de la tecnología o los materiales.

Construir sobre las ideas de los demás. Ser positivo y construir sobre las ideas de los demás requiere algo de habilidad. Durante una conversación, esto se traduce en usar el “y” en lugar del “pero”.

Mantenerse enfocados en el tema. Tratar de mantener la discusión en el objetivo puede evitar ditraerse más allá del alcance de lo que se está intentando diseñar.

Una conversación a la vez. Es mucho más probable que el equipo se base en una idea y dé un salto creativo si todos prestan toda su atención a quien comparte una nueva idea.

Ser visual. En una lluvia de ideas en vivo, escribimos en Post-its y luego los ponemos en una pared. Nada crea una idea más rápido que el dibujarla. ¡No importa si no somos Rembrandt!

Ir por la cantidad. Intente obtener tantas ideas nuevas como sea posible. En una buena sesión, se generan hasta 100 ideas en 60 minutos. Capte las ideas rápidamente y construya sobre las mejores.

Es conveniente, como en toda reunión, fijar un horario y una duración para la sesión, se recomienda entre 30 a 60 minutos. No es conveniente que se alargue demasiado, ya que se pierde frescura. En caso necesario, se puede hacer una segunda sesión a partir de la primera, pero uno o dos días después, ya que así los participantes pueden haber madurado alguna idea. Tampoco es conveniente que la sesión sea muy corta, puesto que normalmente los primeros minutos son en los que salen las ideas obvias y se rompe un poco el hielo, y a medida que avanza la sesión, se va profundizando más y encadenando ideas.

Es fundamental que no se critiquen  ni juzguen las ideas de nadie, ni las que parezcan totalmente tontas o disparatadas, pues a partir de ellas pueden surgir otras que sean buenas. Simplemente se debe propiciar que se digan las ideas. Las críticas o juicios podrían bloquear o cohibir al participante y hacer que deje de proponer más ideas, o hacer que tenga cuidado de no proponer ideas que le podrían parecer motivo de crítica o burla, inhibiendo así su creatividad.

Se debe buscar generar la mayor cantidad de ideas posibles, dando prioridad a la cantidad antes que a la calidad, y se debe fomentar la propuesta de ideas originales e inusuales, ya que en muchas ocasiones las buenas ideas surgen de otras que en principio parecían descabelladas, o como unión o síntesis de varias anteriores.

Categorías: Idea de negocio

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